Por siempre, mi tacita de Oro
Te amaré tal cual eres, con tus heridas provocadas por el paso del tiempo y malas decisiones, lucharé por verte renacer como el ave Fénix, hermosa tacita de oro, Colón. Este es el pensamiento de todas las personas que han caminado las 16 alineadas calles de la Ciudad de Colón. Sin duda alguna, Colón necesita de amor y cuidado. Que los gobernantes se acuerden de lo importante de la provincia y de los aportes económicos y culturales que posee.
La ciudad del olvido necesita que la delincuencia se hurte ella misma, para poder reducir los índices de asesinatos. Cada día se puede observar que colonenses pierden la batalla en medio de un Ring de pandillas. Pero Colón no siempre fue así. Nuestros ancestros, narran historias que hoy en día gustaría volver a vivir, caminar las avenidas con seguridad, sentarse en el parque 5 de noviembre, mejor conocido como la “Concha”, el parque de la central o comer un delicioso pan en la panadería García. Tantas cosas que tienes por enseñar a la juventud hermoso Colón.
En los inicios eras la ciudad más visitada por los foráneos para los carnavales y ferias de Portobelo. El buen vestir para fechas importantes, es lo que caracteriza a tus hijos, muchos de ellos han marcado la historia de Panamá, historia que se cuenta en las aulas educativas, pero sin aclarar que Porfirio Meléndez, Carlos Clemant, Aminta Meléndez oriundos de la provincia de Colon hicieron Posible que nos separáramos de Colombia y convertir a panamá en Republica.
El paso del tiempo, se ha reflejado en tu rostro, perdiendo la esperanza de volver hacer quien eras, los colonenses no se quieren rendir y se une a la lucha por lograr tu mejor versión. El gobierno ha renovado algunas de tus infraestructuras, que te hacen única, tu mercado público que cada aroma y generosidad de los vendedores te caracterizaba, fue mejorado en su cableado eléctrico, paredes internas y externas, se colocó agua potable con la esperanza de mantener el edificio que forma parte del conjunto monumental histórico del casco de esta hermosa ciudad.
Mi Colón, no has sido olvidada solo que muchos de tus hijos hemos tenido que volar como las aves para desarrollarnos y volver un día como todo hijo a devolverte cada felicidad brindada. Tus grietas no son eternas, Colón necesita de personas que piensen que esta ciudad merece nuevas oportunidades, pero es de importancia relevante destacar, Colonenses cuidemos lo poco que se recibe, cambiar de actitud y de pensamientos, sería el motor que mueve una ilusión de una enorme tasa de oro guardada con la esperanza de poder salir y brilla como antes.


