Panamá un paÃs sin cultura de reciclaje y abundante producción de desechos
El proceso de recolección, manejo y correcta disposición de los desechos en la ciudad capital, se ha convertido en uno de los problemas más comunes. La falta de una cultura de reciclaje no permite una adecuada selección y disposición de los desechos, lo que aunado a la deficiente recolección por parte de las autoridades convierte a la basura en un problema de salud pública.
Según un estudio realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), organismo encargado de contribuir a mejorar la calidad de vida de las naciones. Se estima que solo en la ciudad de Panamá se generan más de 2,500 toneladas diarias de residuos, un 58% de esta basura va a parar al relleno sanitario de Cerro Patacón, mientras que el 42% termina en lo que se conoce como vertederos informales en las calles, rÃos, quebradas y en el mar.
La situación es preocupante si se toma en cuenta que el manejo inadecuado de la basura no solo trae afectaciones a la salud, sino que también desencadena una serie de graves problemas ambientales. En cuanto a la salud incide directamente en la calidad del agua, mientras que a nivel del ambiente hay una alteración de las condiciones naturales del suelo y del equilibrio en los ecosistemas. Sin dejar de lado la modificación estética de los entornos y las afectaciones por inundaciones a causa de la basura atascada en el sistema de drenaje o alcantarillado.
Ante esta problemática surge una gran interrogante… ¿existe una verdadera cultura de reciclaje en Panamá?, la respuesta es sencilla, no existe una sociedad culturalizada en el manejo adecuado de los desechos. Sin demeritar el trabajo que realizan algunas instituciones, empresas privadas, municipios y ONG, no se perciben cambios positivos en la ciudadanÃa. Por lo menos es la percepción que tengo luego de analizar la situación del reciclaje que siempre presentan los gobernantes, activistas y la sociedad en general como solución al problema de la basura en Panamá.
En este sentido, es importante determinar dónde radica el problema y cuál es la causa por la que fracasan la mayorÃa de los programas de reciclaje. Para ello, se debe entender que el manejo de la basura es un proceso, inicia con la generación, recolección, separación, tratamiento y finalmente la disposición. Esto quiere decir que la cadena inicia en casa, por ello el éxito de los programas de basura cero o reciclaje,  han de tener como principal propósito trabajar en la promoción de una cultura adecuada de selección y disposición de los desechos en los hogares.
Lo dicho anteriormente se desprende del hecho que actualmente muchos de los programas de reciclaje, solo se reducen a tener tanques en distintos puntos de la ciudad. Esta medida si bien puede contribuir en algo, no ataca el problema de raÃz y se necesita más docencia, promoción e incentivos para que las personas al momento de disponer de sus desechos de plásticos, vidrio, papel, cartones, etc., lo hagan de manera adecuada.
La educación en el manejo correcto de los desechos  es el mayor desafÃo que tiene el paÃs. Si la población hace su parte, deberán las autoridades hacer lo propio, si bien existen deficiencias administrativas por parte de las autoridades encargadas de la recolección, no menos cierto es que al no existir una selección de los desechos, los llamados hormiguitas de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) deben recoger y echar todo en el camión compactador.
En cuanto a los incentivos se deben establecer polÃticas encaminadas a retribuir a la población por sus aportes en el manejo adecuado de los desechos. ¿Han notado que casi no se encuentran latas de aluminio en las calles?, pues eso tiene una explicación sencilla, el aluminio tiene un valor atractivo en el mercado, lo que lleva a más personas a involucrarse en su recolección.
Si las autoridades y demás proponentes de las campañas de reciclaje le dieran un valor atractivo a otros objetos que botamos y combinarán esos incentivos con mayor promoción y educación, la situación mejorarÃa significativamente. No solo tendrÃa un impacto positivo para el ambiente, sino también para la economÃa de las personas, pues, en el caso de las latas se elimina  la contaminación por aluminio y a la vez se generan ingresos para los involucrados.
La basura puede dejar de ser un problema y convertirse en un negocio rentable, pero deberá pasar por un proceso donde el principal protagonista será aquel o aquella que es capaz de hacer una buena selección y disposición de los desechos al generarlos desde  su casa o negocio.


