Comunicación Científica: Representación de la Universidad de Panamá en Curso Regional Centroamericano sobre Diplomacia Científica
La Diplomacia Científica es una actividad que, si bien es cierto es una práctica regular de los países de primer orden en desarrollo científico y tecnológico, ha cobrado especial relevancia a raíz de los últimos acontecimientos en materia de salud y adelantos tecnológicos. Según Vaughan Turekian, director del Centro para la Diplomacia Científica de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS), esta disciplina se define con “el uso y aplicación de la cooperación en la ciencia para contribuir a tender puentes y mejorar las relaciones entre distintas sociedades, prestando especial atención a aquellos ámbitos en los que pueden faltar otros mecanismos de compromiso a nivel oficial”. Entre otros aspectos más propios de la Diplomacia Internacional, la Diplomacia Científica se compone de la serie de iniciativas y convenios que permiten compartir conocimientos y tecnología, así como la movilidad y acceso a los recursos de los investigadores, lo que contribuye a su prestigio y el desarrollo de sus respectivas áreas. En este sentido, en atención a ciertos sectores de la comunidad científica nacional, el Gobierno de Panamá ha creado por primera vez un Gabinete de Ciencia que cuenta con la participación de todos los ministerios relevantes para el desarrollo de esta actividad a nivel nacional e internacional, cuya coordinación está a cargo de la SENACYT.
Volviendo a lo que es la Diplomacia Científica, y su importancia a nivel global, la doctora Ivonne Torres Atencio, directora del departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, explicó que esta es una herramienta que ella valora porque permite plantear las relaciones internacionales desde el ámbito de la ciencia, con una perspectiva de colaboración entre las diferentes partes interesadas. Es decir, es un esquema de participación inclusivo que va más allá de la institución o del individuo, diríase, un conglomerado en el que se asocian diferentes actores con la finalidad de crear y compartir conocimientos con aplicaciones en el quehacer social de políticas públicas a nivel internacional.
En el ámbito regional Centroamericano, el interés está bien marcado, y la cooperación entre los países ha empezado a caminar a buen paso. En este sentido, se organizó un Curso Regional de Diplomacia Científica, celebrado del 26 al 29 de abril de 2022 en la Ciudad Universitaria de San José, Costa Rica. Dicha iniciativa fue organizada por la Universidad de Costa Rica, la Oficina Multipaís de la UNESCO, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, la Red Internacional de Asesoramiento Científico Gubernamental y el Sistema de Integración Centroamericana.
De nuestro país, atendiendo a la invitación de la Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación Externa de la Universidad de Costa Rica, acudieron la SENACYT, el Ministerio de Relaciones Exteriores y un grupo de científicos que representaron a diversas áreas de la ciencia nacional. Entre este grupo de científicos destacados, estuvo la doctora Ivonne Torres Atencio, quien viajó a este curso de Diplomacia Científica celebrado en San José, en representación de la Universidad de Panamá.
En el curso, se trataron diversos temas de importancia para la región, entre los que cabe destacar: el análisis del Panorama Global de la Diplomacia en un Mundo Cambiante, Panorama Regional de Diplomacia Científica en América Latina y Caribe, la Diplomacia de la Salud o el Diálogo Cancillería – Academia. En este último punto, la Lic. Anabella Vásquez Fábrega, jefa de Cooperación Internacional de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, abordó temas sobre las iniciativas y buenas acciones desarrolladas en los Lineamientos de la Estrategia de Diplomacia Científica en Panamá, con el objetivo de compartir experiencias a los colegas de la región centroamericana.
En cuanto a su percepción de este primer evento de Relaciones Científicas Internacionales en el cuál participa Panamá de manera organizada, la doctora Torres destaca que el curso realizado en Costa Rica fue el primero hecho en español para la región de Centroamérica y esto es importante porque permite empoderar a la región gracias a la tenencia de herramientas que nos ayuden a definir los puntos comunes que faciliten crear desarrollo desde el ámbito de las ciencias, además de establecer estrategias para obtener beneficios nacionales y regionales con una mirada global. Por lo que considera que fue sumamente exitoso para ella poder participar.
En cuanto a qué representa esto para la Universidad de Panamá, se podría decir que es una semilla que se tiene que plantar, puesto que la UP cuenta con un estamento de Cooperación Internacional, más no con una estrategia de Diplomacia Científica. En este sentido, la doctora Torres puntualiza que, si bien es cierto que existe una tradición de colaboración e intercambio de conocimientos y tecnologías entre pares, hace falta institucionalizar la diplomacia científica e incluir a los estudiantes ya que estos son actores fundamentales que permean las diferentes unidades académicas y de investigación.
El autor es el Coordinador del Grupo de Investigación: UP-CIENTÍFICA: COMUNICACIONES y es profesor en la Facultad de Comunicación Social.


