"2026: Año del fortalecimiento de la autonomía universitaria, mediante la elección democrática de sus autoridades"


Quien Dice lo que no Debe, Escucha lo que no Quiere

Por: F. Espino Z. | Publicado el: 10 enero 2022



Este viejo proverbio cae directo a quienes pretenden invalidar las protestas y medidas de los profesionales, capas medias, pequeños comerciantes, artesanos y aún el propio pueblo, en contra de las nefastas leyes represoras en materia fiscal y profesional.  Y es que nunca han llegado a comprender que las capas medias, como colchón social, evita la radicalización de la lucha de clases.  Así, mientras en los 70 y 80 nuestros vecinos de Centro América y Colombia vivián la zozobra de brotes de guerra civil, éramos un oasis de paz social, gracias a la apertura educativa superior, que permitió el crecimiento de los profesionales y de la calidad de vida, un motor de movilidad social, de avance popular. Si eso hoy se pierde y se empuja a los profesionales hacia pauperizarlos, ¿qué podemos esperar?

Hoy tenemos que entender que el país  tiene varias facetas, el Panamá de los grandes consorcios nacionales e internacionales, quienes están exonerados de impuesto, tienen contratos con la Nación, son vacas sagradas, los burócratas y servidores públicos, que todos los  15 y 30 cobran la totalidad de sus salarios, sus gastos de movilización, representación  y viáticos, por lo que son indiferentes a las necesidades del tercer estamento, la canalla, los cientos de profesionales que han cerrado sus oficinas, sus negocios, perdido empleos, casas, autos… para quién esa burocracia con sueldos faraónicos no le importa.  Ese es el problema real, nadie trabaja para el pueblo, los diputados, alcaldes, representantes, están resueltos, ni hablar del Ejecutivo.  La canalla tiene 5 años de padecer el efecto Varela, y dos años de la pandemia Nito.

No es casual, entonces que los defensores del bloque dominante nos argumenten que:

  1. La facturación electrónica genera más transparencia en la gestión fiscal. Chiste de mal gusto, veamos, quien tiene que ser transparente es el propio Estado.  Nadie sabe cómo se gastan los fondos públicos.  Se predica con el ejemplo.  El gobierno no da información de la contratación de MINERA PANAMÁ, S.A., ni de la Auditoría de Panamá Port Co., ni tampoco nos dice en qué se ha de gastar los dineros recogidos bajo esta nueva forma de facturación, se la darán a los partidos políticos, se gastarán en los salarios faraónicos, en partidas para los diputados, en qué.   Tampoco hay ningún tipo de transparencia en el control del gasto público, no hay medidas de contención del derroche absurdo de dinero.  Lo expresado por el Contralor de haberse recibido 11,273 en prestamos en dos años es un reconocimiento de incapacidad inaudito.
  2. Que los profesionales se rehúsan a pagar impuesto. Quien ha dicho esto no conoce este país, porque este país ha sido sostenido y es lo que es por las capas medias, profesionales, pequeños propietarios y artesanos.   Quienes no pagan impuestos son los grandes consorcios, que, aun estando condenados, la DGI no se atreve a cobrarle. Aquí somos nosotros los discriminados, por ser ciudadanos de tercera categoría.  Los grandes consorcios el Estado no sólo los exonera, sino que le construye a costa de nosotros los contribuyentes, las instalaciones que necesita para sus negocios, los servicios, las carreteras, y queda el pueblo panameño pagando tales préstamos. No digan incongruencias.

Aquí o nos unimos todos a luchar o seremos eliminados grupito a grupito.

El autor es Abogado litigante

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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